sábado 24 de octubre de 2009

El crítico como artista.


"... el verdadero fin de la educación es el amor a la belleza (...)
los métodos con que debiera trabajar la educación son el desarrollo del temperamento, el cultivo del gusto y la creación del espíritu crítico."
El crítico como artista, Oscar Wilde.

domingo 4 de octubre de 2009

Entre las hojas secas.

De fondo, el murmullo constante de los coches se interrumpe con el silbido de algún pájaro y con la repentina caída de las hojas que anuncian la llegada del otoño.
La tierra está húmeda y el cielo se va nublando al ritmo que mi soledad se expande al recorrer estos senderos.
Los últimos días han sido como una ruta forestal en la que a cada paso necesitas coger aire fresco para poder asumir la inmensidad y la belleza de la naturaleza que te rodea.
Y entre estos paisajes, como en cada palabra que escribo, intuyo tu presencia.
Con las hojas del suelo recuerdo tus caricias.
En los rayos de sol que asoman entre las ramas de los árboles, cuando las nubes lo permiten, siento tu calidez.
La vista del mar al fondo, brillante pero lejano, me recuerda que nunca te tuve.

Y al final del camino un estanque, cuyas aguas ondea el viento deshaciendo los límite de mi rostro, para reconocerme únicamente en la sombra que se dibuja en el camino, entre las hojas secas, y en la sonrisa de ese niño que juega con su imaginación.

domingo 27 de septiembre de 2009

Mishima.


"Vi que la belleza y la ética eran lo mismo.
Crear una hermosa obra de arte es idéntico a hacer de uno mismo un ser hermoso."


Mishima, una vida en cuatro capítulos.

lunes 21 de septiembre de 2009

Juego poético I.

Viernes noche.
Esperanza propone un juego.
Cuatro palabras al azar y en el momento componer un poema.
Este fue el resultado.

Cansancio, viejo, agua, humores.

El sonido de tus palabras me llega como un viejo rumor,
como el continuo caer del agua de una fuente mora.
Yo, apoyado en el alfiz de la ventana,
con mi cansancio y mi pesadumbre.
Tu, con tus humores que como rumores
al viento se pierden por el Albaicín.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Juan Antonio Ramírez.



Estos días son tristes.
Ha fallecido Juan Antonio Ramírez, uno de los grandes de la Historia del Arte en España y referente para los jóvenes historiadores del arte de este país, más aún para aquellos que, como él, somos de Málaga.

Juan Antonio nos enseñó cómo hacer una tesis doctoral, el concepto antropomórfico de la arquitectura, la grandeza de Duchamp, las supuestas relaciones entre el Templo de Salomón y el Escorial (los grandes también se equivocan), la historia del cómic en España, etc.


Además, tuve la suerte de asistir a uno de sus últimos actos públicos: el curso de verano de la UMA celebrado a principios del mes de Agosto en Marbella, que él dirigió, y que versaba sobre el sistema español del arte, proyecto de investigación en el que llevaba trabajando varios años.

Os dejo las entrañables palabras que Antonio Bonet Correa le dedica.

Desde aquí, mi más sincero agradecimiento por tus enseñanzas maestro.



domingo 13 de septiembre de 2009

Sombra de mí.

Bien sé yo que esta imagen
fija siempre en la mente
no eres tú, sino sombra
del amor que en mí existe
antes que el tiempo acabe.

Mi amor así visible me pareces,
por mí dotada de esa gracia misma
que me hace sufrir, llorar, desesperarme
de todo a veces, mientras otras
me levanta hasta el cielo en nuestra vida,
sintiendo las dulzuras que se guardan
sólo a los elegidos tras el mundo.

Y aunque conozco eso, luego pienso
que sin ti, sin el raro
pretexto que me diste.
Mi amor, que afuera está con su ternura,
allá dentro de mí hoy seguiría
dormido todavía y a la espera
de alguien que, a su llamada,
le hiciera al fin latir gozosamente.

Entonces te doy gracias y te digo:
para esto vine al mundo, y a esperarte;
para vivir por ti, como tú vives
por mí, aunque no lo sepas,
por este amor tan hondo que te tengo.

Luis Cernuda. "Sombra de mí" en Poemas para un cuerpo.

jueves 3 de septiembre de 2009

Perdón.

Perdón por pedirte que me salves.
Perdón por exigirte que resuelvas todos mis problemas.
Perdón porque a pesar de ser un desconocido te pido que soluciones la sensación de vacío que me provoca contemplar este atardecer.
Perdón porque sin conocerte pretendo que me abraces tan fuerte como esas olas chocan contra el espigón.
Perdón por ponerte en un lugar que no te corresponde.

Pero a pesar de todo sigo esperando que antes de que termine esta canción me llames y me pidas que te abrace, que te bese y que no me separe de ti nunca.

Pero sé que eso no ocurrirá. Y seguiré viniendo aquí cada atardecer, imaginando que la canción que suena me la susurras al oído y que juntos nos sumergimos en el agua y nos besamos aguantando la respiración.